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miércoles, 31 de agosto de 2022

¡Gracias!

Más de 250 publicaciones durante cinco años. Todos los viernes, sobre las diez de la mañana, una nueva historia que contar. Fiestas, gastronomía, leyendas, monumentos, sucesos… en definitiva, historia.

¿La intención de este blog? Dar a conocer la riqueza patrimonial e inmaterial de la capital del Santo Reino, la gran desconocida para muchos. Lo que somos, y cómo somos los jiennenses, nuestras costumbres, lo que usamos, lo que nos rodea, tiene su origen en la historia.

No se puede ignorar de donde venimos, pues esa es nuestra razón de ser. Representantes del sector, administraciones públicas, el pueblo en sí, debe cuidar y apoyar algo tan importante como nuestras raíces. Apoyar la cultura, el turismo, proteger nuestro patrimonio, nuestras costumbres, debería ser uno de nuestros deberes en nuestro día a día.

Que este blog ponga su granito de arena en ayudar a descubrir lo que para muchos es desconocido es un auténtico sueño hecho realidad. Ha servido para promocionar, informar y orientar sobre lo que tenemos, porque, aunque no se quiera asumir, cada calle, cada monumento, cada fiesta, etc, es también parte de cada uno de nosotros, de los que podemos decir que tenemos la enorme suerte de nacer en una ciudad como la nuestra.

La despedida se merece un gracias hacia aquellas personas que han dedicado, al menos, un segundo de su vida en interesarse por su ciudad, por sus gentes. Por suerte o desgracia, esta aventura llega a su fin, con el convencimiento de ser uno de los mayores proyectos personales y/o profesionales de quien les escribe.

¡Hasta siempre!

viernes, 8 de julio de 2022

La expulsión de los moriscos de la capital del Santo Reino

A finales de 1609, después de finalizar la denominada Guerra de las Alpujarras organizada por los moriscos granadinos contra el reino español, del que éste último salió vencedor, su majestad Felipe IV ordena a Juan de Mendoza, marqués de San Germán, a que prepare la misma armada de galeras y naves que se habían ocupado de la expulsión de los moriscos en el levante para expulsar a los moros de Murcia, Jaén, Villa de los Hornachuelos y el resto de Andalucía.

Ante este hecho, el caballero veinticuatro de Jaén, don Pedro del Salto Valtodano, apoyado por el otro caballero don Ambrosio del Águila, comienzan a denunciar a los moriscos de la ciudad. Este grupo perseguido por el reino cristiano estaba sometido a un tipo de servicio especial o a impuesto, por lo que días antes de la publicación del bando llegó a la capital del Santo Reino un reputado genovés para cobrar una cantidad extraordinaria a la casa consistorial de Jaén con el fin de que indemnizara económicamente a los futuros moriscos expulsados.

Tras la publicación del bando municipal, el cabildo de la ciudad se reunió días más tarde de forma extraordinaria para decidir consultar con la corte real las dudas que suscitaron dicha orden de Felipe IV.

La población morisca representaba el 10 por ciento de los vecinos de nuestra ciudad. Todos ellos tuvieron que dejar sus bienes en manos cristianas, quienes se encargaron de su gestión en los siguientes años. Todos debían dirigirse a tierras africanas. Aquellos que salieron por Málaga se establecieron en países como Argelia, Marruecos y Túnez.

Sin embargo, el 6 de septiembre de 1613 el corregidor de Jaén recibió una carta del conde de Salazar en la que se quejaba de que en Jaén y su término no se respetó el bando ordenado desde Madrid y exigía el cumplimiento del mismo, como así sucedió.

Una crónica negra de nuestro país como tantas veces ha sucedido con diversos colectivos a lo largo de nuestra historia.

viernes, 4 de febrero de 2022

Dirhermes califales hallados en la capital del Santo Reino

Entre la calle Maestro Bartolomé y Millán de Priego se encontraron, durante la construcción de un edificio promovido por Inmobiliaria Santa Catalina, unos dirhermes califales que se guardaron en un principio en el Instituto de Estudios Giennenses para su posterior musealización.

Lo primero que se descubrió fue una vasija de cerámica vidriada con forma de jarra construida por multitud de dirhermes de la que no se recuperaron los fragmentos que le faltan. Junto a esta se encontraron otras piezas pertenecientes a un reducido número de fragmentos de monedas en las que figuran la ceca de los califas omeyas españoles y el año de acuñación.

De este modo se confirma que al instaurarse el Califato de Al-Andalus se retiró de la circulación el monetario existente, con el fin de reacuñarlo a los pesos, medidas y leyendas exigidos por el nuevo estado político.

Las 27 dirhermes fatimíes se reparten en distintos grupos clasificados por los Califa, leyendas y distribución de las mismas. En el primer grupo se profesa la fe musulmana y la misión profética de Mahoma. En la segunda se puede leer el nombre del Califa (Califa Fatimia Nizar Ibn Ma’add al-Aziz) y el bi-smi Allah. El resto de monedas corresponde a las acuñaciones de su sucesor, el loco y original Al-Hakim.

Muchos historiadores aseguran que los dirhermes están datados del siglo X, época en la que se presupone que el tesoro se enterró, quizá porque el Califato de Córdoba cayó y se instauró oficialmente la unidad de Al-Ándalus.

viernes, 21 de enero de 2022

Jaén y la 1ª República (1873-1874)

Cuando en la tarde del 11 de febrero de 1873 las dos cámaras legislativas españolas aprobaron proclamar la República por primera vez en nuestro país, la capital del Santo Reino vivió con cierta tranquilidad dicho acontecimiento.

Un día después, la corporación municipal fue formada por los siguientes regidores: Adrián Fe, Ramón Granadino, José Escabias, José Jiménez, Marino Cano, Juan de Torres, Isidoro Cruz, Francisco Pérez Cabanillas, Francisco García Bermúdez, Antonio Muñoz Aguilar, Antonio Pérez Ortega, José Joaquín Carrillo, Santiago Molina, Ramón Ruiz Monereo, Manuel Fernández Gutiérrez, Juan Francisco Martos y el alcalde Antonio García Negrete.

En la sesión celebrada ese mismo día se acuerda organizar una serie de festejos con el que celebrar la implantación de la República en nuestro país y también se acuerda exonerar a los vecinos jiennenses del pago de artículos de primera necesidad.

Para dejar retratada esta celebridad, el Ayuntamiento autorizó realizar un cuadro que representara a la República bajo las pinceladas de don Genaro Jiménez. Si bien el cuadro fue entregado por el artista al gobierno municipal en junio de ese mismo año, el pintor vio complicado cobrar por dicho trabajo.

En diciembre de 1870 fallece el escritor Bernardo López. Los republicanos, años más tarde, deciden rendirle homenaje a título póstumo con el encargo de un monumento que lo recordara y también dedicándole una calle bajo su nombre. La vía elegida fue la calle Los Álamos. Por desgracia, no fue hasta 1904 cuando la ciudad vería cumplir el deseo republicano de dedicarle un monolito al poeta, aun ya no estando estos en el poder.

Una de las iniciativas en las que más empeño le puso el gobierno municipal fue la de la organización de los llamados Voluntarios de la República, con el fin de estabilizar la situación política en la medida de sus posibilidades. El 1 de marzo, ante la avalancha de voluntarios inscritos, el Ayuntamiento dio por válida la elección de los mandos militares de la Primera Compañía de Voluntarios.

Tres días más tarde, el Boletín Oficial de la Provincia publica la toma de posesión del nuevo Gobernador Civil, José Calatayud, fruto de los cambios orgánicos experimentados tras la crisis del gabinete Figueras el 24 de febrero. Posteriormente, con el fin de reforzar la seguridad de las Casas Consistoriales y de la ciudad en general, en previsión por los diversos altercados políticos que pudieran producirse en contra del régimen, se aprueba que los voluntarios de la república realicen labores de seguridad.

En abril de ese mismo año, tras las revueltas internas en los grupos de voluntarios, el consistorio se encargó de normalizar la situación, aumentando su partida presupuestaria y mejorando las condiciones de trabajo de estos. En el mes de mayo se celebran las primeras elecciones a las Cortes Constituyentes, de la que salió elegido por el distrito de Jaén don J. Ramírez Duro, del partido republicano federal.

La tensa situación que se vive a nivel nacional también tiene sus consecuencias en el consistorio local. Una de ellas fue la destitución de Ramón Ruiz Monereo, alegando problemas de salud. En la casa consistorial emergen diferencias entre sus integrantes, llegando incluso a anularse las reuniones municipales ante la falta de concejales.

Las elecciones municipales de septiembre acabarían con esta incertidumbre tras la llegada de nuevo de Antonio García Negrete a la alcaldía de la capital. Por aquella época, Jaén vivió ajena a los ataques cantonistas que surgieron en contra de la República en municipios como Linares.

Desde Madrid se ordenó la sustitución de los Voluntarios de la República por la Milicia Nacional Local para poner freno a futuras veleidades localistas, buscando utilizar en su favor a los voluntarios de la República y reforzando así al Ejército, dotándolo presupuestaria y materialmente de mejoras que ayudaran a combatir contra el carlismo y contra los cartageneros. En Jaén, en el mes de diciembre, se constituye un cuerpo de artillería de la Milicia Nacional y una compañía de ingenieros de dicha orden.

Por otro lado en la capital, como en el resto del país, la iglesia no se iba a quedar al margen de tanto cambio político. El obispo de aquella época fue el Antolín Monescillo, de ideología ultraconservadora. Su mano derecha fue el canónigo electoral Muñoz Garnica. Sin embargo, la capacidad de maniobra y acomodación al nuevo statu quo efectuada desde la sede episcopal y seguida a pie juntillas por el cabildo catedralicio hizo que la iglesia provocara ciertas confrontaciones directas con los órganos políticos legalmente instaurados en la ciudad.

Muñoz Garnica, en una época en la que los republicanos no se situaban ni a favor ni en contra de la iglesia, aprovecha su poder para comandarse gobernador de la ilustre cofradía de El Abuelo, intentando mantener la ortodoxia eclesial y así, de este modo, evitar desviaciones populistas en el seno de la religiosidad popular jaenera.

viernes, 14 de enero de 2022

Arte rupestre en Jaén: Pinturas que aún perduran en nuestros montes


Se conoce como arte rupestre de los valles de Otíñar a todas las estaciones con representaciones de arte parietal prehistórico, o lo que es lo mismo, conjunto de pinturas y petroglifos, que se encuentran en los valles del río Quiebrajano a su paso por la pedanía de Otíñar.

Estos espacios arqueológicos, descubiertos en 1970, nacen en el neolítico, aunque sus manifestaciones artísticas podrían pertenecer a la Edad del Cobre, vinculándose estos al poblado fortificado que se asienta en la ladera del Cerro Veleta, del que aún queda la muralla y uno de los dólmenes de su necrópolis en el Collado de los Bastianes.

Todas estas estaciones, están declaradas Bien de Interés Cultural en el punto segundo del artículo 40 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español. El texto comenta lo siguiente: Quedan declarados Bien de Interés Cultural por ministerio de esta Ley las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestre.

Seis conjuntos rupestres conocidos se encuentran dentro del señorío de Otíñar. Fuera de éste se encuentran los conjuntos rupestres de Noalejo, río Frío, Peñas de Castro y la Mella. A continuación, se presenta una clasificación de los distintos conjuntos que se encuentran documentados por la zona.

Conjunto Rupestre del Cerro del Frontón: Abrigo del Cerro del Frontón I, Abrigo del Cerro del Frontón II, Abrigo del Cerro del Frontón III, Abrigo del Cerro del Frontón IV, Abrigo del Cerro del Frontón V, Abrigo del Cerro del Rajón.

Conjunto Rupestre del Cerro Veleta: Cueva de los Herreros I y II, Abrigo del Poyo de la Mina, Cueva de los Soles, Abrigo del Cerro Veleta.

Conjunto Rupestre del Peñón de la Bríncola: Cueva de la Higuera I y II, Cueva del Plato I, II y III.

Conjunto Rupestre del Barranco de la Cañada: Abrigo de la Cantera, El Covarrón I.

Conjunto Rupestre del Barranco de la Tinaja: Cueva del Toril, Abrigo del Barranco de la Tinaja I y II, Abrigo del Barranco de la Tinaja III, Abrigo del Barranco de la Tinaja IV.

Conjunto Rupestre de las Vegas Altas: Abrigo del Poyo del Ventorrillo.

Conjunto Rupestre del Poyo del Gallego: Abrigo de la Rinconada de los Acebuches.

Existe un cierto interés por parte de la administración pública local por reivindicar el alto valor de estos espacios buscando incluir el entorno dentro de la declaración Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica realizada por la Unesco en 1998.

viernes, 26 de noviembre de 2021

El posible origen del lagarto de Jaén

El trasfondo de la leyenda del lagarto de la Magdalena, de la Malena o de Jaén radica en que el diseño de la ciudad antigua se asemeja al cuerpo de un enorme dragón, es decir, los principales puntos de esa constelación del dragón se asemeja a los espacios donde se encuentran levantadas las principales iglesias de la capital del Santo Reino.


La leyenda habla de un gran lagarto que se escondía en una cueva cercana al raudal de la Magdalena que atemorizaba a la población y que fue asesinado por un héroe haciéndolo reventar con explosivos. Ésta es una variante más de una extendida leyenda continental que habla de un dragón vencido por un héroe. La diferencia entre la leyenda general y la de la capital es que, en esta última, el dragón tomó forma de lagarto o cocodrilo.

Este mito tiene tanta repercusión sobre nosotros que de hecho se encuentra representado en el escudo de la Catedral de Jaén, grabado en piedra en la Antesacristía, donde se puede ver a la Virgen María con el niño en brazos, sentada en un banco o trono, encima de un dragón que está posado en un monte rodeado de murallas. La escena parece transmitir que la Virgen María domina al dragón sin mayor problema, mientras que el monte con murallas parece dibujar la ciudad de Jaén. Quizá quiera transmitir este escudo algún secreto de nuestra ciudad vieja.


Para centrarnos en la geografía urbana de la ciudad, el casco antiguo se sitúa en el lado este del cerro de Santa Catalina, alargándose dirección norte-sur bordeando la ladera del monte. Era un espacio protegido por murallas, que luego se amplió para salvaguardar el arrabal de San Ildefonso. La ciudad siempre ha sido atravesada por un eje vertebral, antiguamente conocida como Maestra Baja, que discurría entre la Plaza de la Magdalena y la Plaza de Santa María.

Anexa a ésta se encuentra la Iglesia de la Magdalena, el Convento de Santo Domingo, la Iglesia de San Juan, la Iglesia y Santa Capilla de San Andrés, la Iglesia de San Bartolomé, el Arco de San Lorenzo, la Iglesia de la Merced y la renacentista Catedral de Jaén. Fuera de la ecuación se encuentran la desaparecida Iglesia de San Lorenzo y la Iglesia de la Merced, al pertenecer éstas a otro eje importante antaño llamado Maestra Alta.


Si se unen en un mapa estos puntos mediante líneas rectas se obtiene una figura muy parecida a la constelación del Dragón. Ésta incluye una prolongación definida como cola del dragón. Si esa línea, sobre el mapa, se dibujara, daría a parar al Castillo de Santa Catalina, espacio donde se encontraba la iglesia más antigua de Jaén, la desaparecida Parroquia del Salvador.

La apariencia que se dibuja sobre el plano de la ciudad es más alargada que la de la constelación, pero es parecida en forma, proporciones y ángulos respecto a la figura original que se forma entre las líneas que unen los distintos puntos.

La razón por la que nuestro supuesto dragón sea un poco más alargado se debe al denominado numero de oro. Por lo tanto, nuestro dragón sería de oro, y como este animal quería ser aún más grande, se puede decir que su extensión puede llegar hasta la Basílica Menor de San Ildefonso, donde se encuentra la patrona de la ciudad, la Virgen de la Capilla.

Si se unen los cuatro puntos extremos del dibujo, es decir, La Basílica Menor de San Ildefonso, la Catedral de la Asunción de Jaén, la Iglesia de la Merced y la Iglesia Parroquial de la Magdalena también veríamos dibujado sobre el mapa la conocida como Cruz de Oro. De hecho, son los únicos templos del Jaén Antiguo que tienen torres con campanarios o remates octogonales y están bajo la advocación o culto de Santas Marías.

En la parte exterior de la Antesacristía de la Catedral de la Asunción, en la fachada junto a la Portada Meridional dedicada a esta, existe otro escudo catedralicio en el que el dragón tiene alas y la Virgen con el Niño está sentada en las nubes, al contrario que en el otro grabado anteriormente explicado. Por tanto, se puede deducir que la imagen de la Virgen de la Capilla está representada en ese escudo, quizá demostrando que la Iglesia de San Ildefonso es una pieza clave de este misterio y que el escudo informa del extraordinario diseño de la ciudad que aún se mantiene en pleno siglo XXI.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Jaén en la II República: La enseñanza normalista y primaria de Jaén


En la segunda república española la educación normalista vivió verdaderas épocas de esplendor. En un principio se fusionaron las dos escuelas normales cimentando así la Escuela de Magisterio primario. De este modo, los profesores participaron en la experimentación de innovaciones didácticas y en el desarrollo de la vida cultural de la provincia a través de conferencias, visitas a Museos y cursos de ampliación.

Frente al carácter culturalista de los planes educativos anteriores, el sistema docente republicano haría especial hincapié en el aspecto profesional. Para ello se buscaba que los profesores estuvieran mejor preparados para trabajar en las Escuelas Normales, exigiéndoles poseer bachillerato y haber estudiado materias tales como Psicología, Paidología y otras metodologías especiales.

Estos estudios gozaron en Jaén de un predicamento especial entre aquellos profesores de ideología cercana al gobierno republicano y los que eran simpatizantes de las corrientes conservadoras que defendían los nuevos estudios.

Entre los profesores que formaban parte de las Escuelas de Magisterio Primaria se encontraban Enrique Esbrí, Antonio Pasagali, María Dolores y Aurelia García Andoaín, Pedro Lópiz Llópiz, Martín Noguera, Victorina Asenjo, Pilar Sarrablo, Heliodora Cruz y muchos otros que manifestaron continuamente su preocupación por la buena marcha de las enseñanzas. De hecho, prestaron su colaboración a todo tipo de actividades sociales tales como el ropero o la cantina escolar.

Aunque en las Escuelas Normales situadas en la zona rebelde abolieron todas las medidas innovadoras de la República al inicio de la guerra civil, en la capital del Santo Reino se mantuvieron dichas enseñanzas hasta el final del conflicto bélico, aunque con ciertos ajustes, ya que los republicanos expulsaron de las aulas a aquellos profesores que no eran afines al gobierno. Es por ello que también, entre 1936 y 1939, se formaron a maestros antifascistas para que fueran capaces de comprender el significado de la lucha contra los militares y las ansias de liberación del pueblo.

Una vez acabado el conflicto bélico las medidas represoras vendrían del bando contrario y los profesores fueron sometidos a otra depuración. Muchos habían fallecido durante la contienda o habían tenido que huir mientras que otros profesores sufrieron con la depuración el consiguiente traslado. Todos tuvieron que demostrar su buena conducta, probar que carecían de antecedentes político-sociales y justificar no pertenecer a partidos de izquierdas.

Las asignaturas aprobadas durante el período republicano quedaron invalidadas y el Plan de Estudios vigente, suprimido. El edificio de la escuela, al menos, no había sufrido daño. Por todo esto, la trayectoria de innovación llevada a cabo durante el período republicano se vio truncada por la finalización de la guerra civil y la posterior separación de las Escuelas Normales.

En un panorama sombrío y con un profesorado mermado y sin autonomía esperarían a la implantación de un nuevo Plan de estudios que no tuvo nada que ver con los gloriosos años de la segunda república.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Jaén en la II República: 1931-1936

 

Tanto en la capital del Santo Reino como en el resto de España se vivía una época de crispación política entre los que pedían un cambio social y económico que acabara definitivamente con el poder oligárquico en España y los que luchaban por defender su posición privilegiada, como la iglesia o el ejército. De este modo nació una II República el 14 de abril de 1931 propiciada por la caída de la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera y el descrédito de la Monarquía.

Dos días antes, el 12 de abril, se celebraron unas elecciones que permitieron la entrada en el poder a los partidos que luchaban por un cambio en las instituciones, de las que Jaén votó masivamente por la entrada de los representantes de la clase trabajadora en las cortes españolas convirtiéndose así, simbólicamente, en una ciudad cercana a la república que se avecinaba.

Desde entonces y hasta 1936 en la ciudad se vivía cierta tensión por las contradicciones de su sociedad y por el posicionamiento claro hacia bandos que, más que unir, lo que provocaban era que aumentara las radicalizaciones.

El 18 de abril de 1936, los militares más conservadores del ejército se levantaron en armas contra el gobierno que democráticamente había elegido el pueblo. En la capital intentaron tomar los edificios públicos más representativos, como el actual Palacio Provincial, que por aquella época albergaba las principales instituciones políticas y de seguridad, y el Palacio del Ayuntamiento.

El escaso número de militares, la indecisión del responsable de la Guardia Civil en la provincia, el teniente coronel Iglesias, a la hora de entregar las armas a los rebeldes y el enorme apoyo con el que contaba el Comité Provincial del Frente Popular, provocó que el intento de golpe de Estado fuera un auténtico fracaso.

La república estaba alerta y prevenida con anterioridad. De hecho, el 14 de junio de ese mismo año, el Gobierno Civil se reunió para coordinar todas las acciones que fueran necesarias para controlar a las fuerzas derechistas de toda la provincia para así impedir, de este modo, al famoso alzamiento militar.

Durante la república, Jaén tuvo hasta cuatro alcaldes de diferente ideologías, a saber: Pedro Lópiz Llópiz (entre mayo y julio de 1931), José Morales Robles (entre julio de 1931 y octubre de 1934), Melchor Cobo Medina (entre octubre de 1934 y febrero de 1936), por segunda vez José Morales Robles (entre febrero y junio de 1936) y José Campos Perabá (entre junio de 1936 y final de la Guerra Civil).

Don José Morales Robles pertenecía, desde muy joven, a la UGT y al Partido Socialista Obrero Español. Fue gerente del diario liberal La Libertad y también dirigió un diario socialista de corta existencia. Ya intentó en 1920, a través del PSOE, acceder a las cortes españolas, pero no resultó elegido. Durante la dictadura de Primo de Rivera su posición fue excesivamente crítica contra el régimen apoyado por Alfonso XIII.

En 1929 fundó el periódico Democracia, del cual fue director y propietario hasta en 1932, época en que lo cede a sus trabajadores para que él pudiera acceder al Ayuntamiento de Jaén, del que fue alcalde en varias ocasiones. Durante la república también fue detenido en 1934 y desterrado al municipio cordobés de Zuheros.

En 1936 fue de nuevo alcalde de Jaén, pero al inicio de la guerra se exilió a Francia. Tiempo después, en 1938, el bando republicano de la capital recibió la noticia de que don José Morales murió en el país vecino, sin especificar la ciudad exacta.

Don José Campos Perabá, en cambio, ingresó en 1929 en la Real Sociedad Económica de Amigos del País, formando parte de su directiva diez años más tarde. En 1931 se incorporó al Partido Republicano Radical Socialista, puesto que le permitió ser cuarto teniente de alcalde de la ciudad. En ese mismo año fue miembro de la comisión nombrada para hacerse cargo provisionalmente del Gobierno Civil de Jaén. Un año más tarde, Abandona el Partido Republicano para afiliarse al PSOE. En 1936, por enfermedad de don José Morales Robles, se convirtió en alcalde de la ciudad hasta el final de la Guerra Civil.

Al finalizar la misma salió de Jaén rumbo a los puertos de Alicante o Cartagena, pero el 4 de septiembre de ese mismo año fue detenido en el municipio granadino de Baza, siendo trasladado a la cárcel de Granada. De ahí fue trasladado a la Prisión Provincial de Jaén donde fue condenado, en Consejo de Guerra, a la pena de muerte. El 24 de febrero de 1940, a la edad de 42 años, fue fusilado en las tapias del Cementerio de San Eufrasio.

viernes, 17 de septiembre de 2021

La banda municipal de Jaén

 


Si bien hasta bien entrado el siglo XIX existía en nuestra ciudad alguna que otra banda de música, no es hasta 1901 cuando la casa consistorial local decide crear la distinguida Banda Municipal de Música de Jaén bajo la dirección de don Rafael de la Torre Brieva. Su presentación tuvo lugar un 15 de agosto de ese mismo año en la Plaza de Santa María. Cuatro años más tarde, don Rafael fue destituido para volver a ocupar su puesto en 1911. Una etapa en la que, según algunos, se colocaron los cimientos de la banda que conocemos hoy en día.

Entre 1905 y 1911, don Manuel López Fernández dirigió al grupo con muchísimas dificultades, puesto que logró obtener la oposición frontal de los músicos por sus prácticas profesionales.

En 1932, don Emilio Cebrián Ruiz se hace, vía oposición, con la dirección de la banda municipal. Durante ese año, el compositor y don Federico Mendizábal se reunieron en la residencia del primero para componer un canto que ensalzara la belleza de las pastiras y el paisaje de la ciudad. Nació, un seis de octubre de 1932, el famosísimo Canto a Jaén.

Tras su estreno en el desaparecido Teatro Cervantes trece días más tarde, la crítica fue tan abrumadoramente favorable que la corporación municipal aceptó, un treinta y uno de mayo de 1935, convertirla oficialmente en el Himno de Jaén. La partitura original se encuentra depositada en el Palacio Municipal de la ciudad.

Como anécdota, algunos de sus compases también se incluyeron en la marcha Nuestro Padre Jesús, obra también del maestro Cebrián.

Su letra es la siguiente:

Eres harén con luz de sol

en que cautivo se deshoja el corazón.

Es tu mujer, radiante flor,

gentil sultana favorita del amor.

En tu olivar, soñé por ti,

con luz de luna,

jaenera ser feliz.

Y al despertar con esa luz,

a mi pastira junto al monte de la cruz.

Bella Ciudad de luz

que tienes cuando miras,

el corazón y el sol,

rendidos a tus pastiras.

Sultana tú, mujer,

que al despertar un día,

se hizo clavel de amor,

al sol de Andalucía.

Alcemos bajo el sol,

como una antorcha el corazón,

la tierra de Jaén,

abre sus brazos de mujer.

Bella ciudad...

¡Viva Jaén...!

viernes, 3 de septiembre de 2021

La transición y Jaén

 


Se conoce como Transición española al proceso político por medio del cual se deja atrás la dictadura franquista para dar paso a la democracia regida por una Constitución. Durante esos años, diversas movilizaciones y protestas colectivas ayudaron a tener el régimen democrático que la sociedad española, un seis de diciembre de 1.978, votó a favor para así tener la vida que actualmente tenemos.

Las protestas en la ciudad durante los últimos años del franquismo eran leves y de poca notoriedad. Sin embargo, entre la sociedad se va diseñando una serie de relaciones que dieron cabida, a principios de los setenta, de asambleas organizadas en salones parroquiales, colegio universitario, bares… Estos sirvieron de base para conectar con gremios ligados a la izquierda.

Si en la capital del Santo Reino y su provincia no se vivieron huelgas y movilizaciones de calado como en otros puntos de la geografía española, se debe a que en nuestras tierras existía una nula o escasa organización de producción industrial. En Jaén, la clase campesina y trabajadora se conformó, con absoluta pasividad, a las condiciones de vida que les tocaba vivir.

Militantes de partidos políticos como el Partido Comunista de España, la extrema izquierda o los sacerdotes obreros, entre otras organizaciones, pusieron todas sus fuerzas para crear vínculos entre sus vecinos con el que aumentar las participaciones en las protestas.

Sectores de la iglesia facilitaron el ingreso en partidos políticos de miembros de su propia organización y potenciaron la participación de los ciudadanos en temas tan clandestinos en aquella época como la libertad, los derechos democráticos o la cultura crítica.

El Partido Comunista, como oposición más importante de la dictadura, comienza a organizarse en la ciudad y en otros puntos de la provincia. El régimen franquista comenzó a verse amenazado, por lo que iniciaron una ola de represiones contra esta formación tras la aparición, en diciembre de 1970, de propagandas repartidas por Jaén. La detención de 60 militantes y el encarcelamiento de algunos de ellos produjo la desaparición momentánea del PCE a principios de 1971.

Al año siguiente, Juan Martos, Emilio Fuentes, Manuel Monereo y Paco Fuentes, jóvenes estudiantes del colegio universitario, solicitaron ingresar en el PCE de Granada, reconstruyéndose el partido en nuestra ciudad, tal y como sucedió dos años antes. Se recaudó dinero para sufragar despidos, para presos políticos y familiares, para huelguistas… y se seguían visitando a los comunistas que seguían en prisión. 1976 marcó un antes y un después en la organización, con la creación de comités locales y la primera dirección provincial con Felipe Alcaraz como secretario general.

El PSOE también empezó a reorganizarse a principios de los setenta tras su caída definitiva en 1946. Una pequeña célula del partido estaba presente en Jaén y se encontraba dividida en dos grupos. La primera de ellas estaba comandada por Alfonso Fernández Torres, mientras que el segundo estaba liderado por Diego Vadillos. Un grupo de veinte socialistas mantenían contactos y reuniones en la residencia habitual de Diego Vadillos, constituyéndose allí la constitución de la agrupación local de Jaén.

La extrema izquierda, sin embargo, estaba representada por las siguientes organizaciones: Movimiento Comunista (MC), Autonomía Obrera/Liberación, Partido del Trabajo de España (PTE) y Organización de la Izquierda Comunista (OIC). En sus círculos más íntimos, trabajaban  por defender las libertades y la democracia para así conseguir que los vecinos se unieran a su causa. Se creó la asociación de vecinos PASSO, movimientos sindicales…



Tras la muerte de Franco, se celebraron intensamente actos públicos, huelgas, manifestaciones… Todas ellas fueron protagonizadas por el sector olivarero, como la salida de tractores en protesta por las guerras agrarias que existieron por toda España. Buscaban mejorar unas condiciones laborales que el franquismo, por sus ideales, nunca les quiso dar.

Con la llegada de la democracia, las asociaciones de vecinos renacieron de sus cenizas ya que hasta ese momento no se luchaba de manera constante por resolver los problemas vecinales. Comenzaron con escritos, recogidas de firmas o campañas de prensa para continuar con manifestaciones, cortes de circulación, etc. Ya que los partidos ilegales las utilizaron a su antojo, estas asociaciones se convirtieron en escuelas de democracia de líderes políticos.

En 1976, por primera vez desde la Guerra Civil, el Partido Comunista convoca ante el Gobierno Civil una manifestación en el que participaron estudiantes del Colegio Universitario. La institución educativa pagó las multas impuestas a los estudiantes organizando mercadillos benéficos. Días más tarde se celebró otra manifestación bajo el lema Amnistía y Libertad.

En ese mismo año, la actividad del PSOE fue tan vertiginosa que en tan sólo seis meses pasó de tener 9 agrupaciones locales a 41 en toda la provincia. Cándido Méndez y Julián Jiménez constituyeron el primer comité provincial.

En el lado opuesto, la UCD se organiza desde el gobierno Civil, formado por representantes de importantes sectores productivos y de concejales del régimen franquista. En noviembre de 1981, el partido político sufre su primera crisis en la capital, aunque siguiera elevándose el número de afiliados en la misma. Un año más tarde, el comité local se disolvió al desaparecer UCD a nivel nacional.

Alianza Popular reunió una serie de asociaciones políticas que participaron por toda la provincia, mientras que la extrema derecha también intentó quedarse con un hueco del arco parlamentario, sin éxito. La población jiennense no podía darle su apoyo a aquellos que permitieron, durante años, los delirios del régimen caído.

Esta fue la época donde los jiennenses expresaron su opinión pidiendo ser escuchados, buscando respeto y consideración. No querían que cualquier persona disfrazado de político les dijera lo que tenían o dejaban de hacer. Querían ser libres y lucharon por ello. Gracias a ellos, tenemos la libertad que disfrutamos en la actualidad. Donde cada uno puede pensar, amar y respetar como nunca la historia de nuestro país había hecho.

viernes, 27 de agosto de 2021

Exposición del Renacimiento en la Santa Iglesia Catedral

Un 2 de octubre de 1992, de la mano del entonces Presidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, se inauguró en el interior de la Santa Iglesia Catedral la exposición más representativa que Jaén haya conocido sobre el Renacimiento. 1400 metros cuadrados y más de 70 maquetas formaron parte de una colección por la que pasaron casi cien mil visitantes en los dos meses que la presentación estuvo abierta.

En ese momento, el exalcalde de la capital, José María de la Torre, pidió formalmente a la administración regional la cesión de la explotación de la exposición para ser expuesta de forma permanente en un edificio que se habilitaría para acoger la misma. Aunque llegó a firmarse el protocolo de cesión a la ciudad, aún eligiendo como sede el Palacio del Capitán Quesada, el proyecto se frustró y, desde entonces, no se han conocido nuevos detalles al respecto.

En la actualidad, maquetas, enseres, planos, video promocional, documentos y otros elementos se han fragmentado repartiendo los mismos entre Jaén, Úbeda y Sevilla. En el Archivo Histórico Provincial de Jaén se exhibe la maqueta de la Catedral de Jaén y algunos documentos. El resto se encuentra guardado en unos almacenes sin determinar.

Úbeda, que también acogió la exposición en abril de 1995, tiene en una sala del Hospital de Santiago una maqueta del mismo edificio. Lamentablemente, esta sala no se encuentra abierta al público. Por último, el resto de piezas residen en la capital andaluza, bajo la tutela de la Dirección de Bellas Artes que las expone frecuentemente en diferentes municipios de la provincia sevillana.

Gracias a esta muestra la provincia jiennense aumentó su autoestima al reconocer su patrimonio, al subrayar el orgullo del renacimiento con su arte y su monumentalidad y sirvió de impulso para que ciudades como Úbeda y Baeza se decidieran a dar el paso para solicitar ser declaradas ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Quien sabe si algún día, como con otros tantos proyectos, se puede disfrutar de un sueño que lleva tres décadas perdido por cualquier rincón desconocido de nuestra región.

viernes, 14 de mayo de 2021

1940-1941: Hacinamiento en la Prisión Provincial

Si bien por todos es sabido que la capital del Santo Reino fue republicana hasta el 1 de abril de 1939, día en que concluyó la sangrienta Guerra Civil originada por el intento de golpe de estado de algunos militares republicanos en 1936, durante la posguerra, el bando franquista, en sus primeros años de oscuridad, organizó un minucioso proceso de búsqueda y captura de autores, cómplices, encubridores y colaboradores del régimen anterior, convirtiéndose estos en auténticos represaliados.

Generalmente, el perfil de los presos-tipo que encarcelaba los sublevados eran los siguientes: Varón, de 37 a 38 años, campesino, de humilde condición social y carente de instrucción, que procede de ambiente rural y con una condena impuesta de reclusión mayor por adhesión a la rebelión.

Al no existir edificio público que congregara a tanto preso, una vez finalizada la guerra, miles de reclusos que se repartieron entre los Depósitos Municipales y las Prisiones del Partido Judicial fueron trasladados a la recién construida Prisión Provincial de Jaén, actual Museo Internacional de Arte Íbero, entre 1939 y 1941. Tan sólo aquellos presos que por problemas de espacio en el edificio no podían ingresar en dicha cárcel, cumplieron condena en los conventos de Santa Clara y Santa Úrsula.

No sólo vecinos de Jaén se encontraban encerrados en atroces circunstancias sino también republicanos de otros municipios jiennenses y de otros puntos de la geografía andaluza como Granada, Córdoba o Sevilla vivieron aquel calvario.

En definitiva, 4.000 personas confinadas en un edificio diseñado sólo para 80. En cada brigada o dormitorio, con una capacidad normal para 15 personas, convivían entre 89 y 90. En las celdas individuales se alojaban hasta 7 individuos. Cada patio fue ocupado por entre 800 y 900 personas, y el resto se distribuían por los pasillos interiores de acceso hasta la misma puerta del segundo rastrillo.

Los internos se refugiaban como podían entre tenderetes o en tiendas diseñadas con lona y cuerdas. Por la noche, tras el toque de queda, aquellos que hubieran tenido la fortuna de conseguir un jergón relleno de crin vegetal, más conocido como petate, dormían en un suelo en el que apenas existía humedad. Otros menos afortunados dormían sobre unas esteras o en el mismo suelo.

No fue hasta el año 1950 cuando la capacidad normal del establecimiento se estabilizó al lograrse, según el bando franquista, esa limpieza ideológica que necesitaba España.

viernes, 26 de marzo de 2021

Jaén en los archivos secretos Vaticano: El fichero Garampi

 

Según las últimas informaciones recopiladas, el Archivo Secreto Vaticano suma en la actualidad un conjunto de documentos cercanos a los mil volúmenes reunidos en una habitación conocida como Sala de Índices, anexa al salón de consulta y estudio. El fichero Garampi fue un trabajo recopilatorio incompleto realizado por el Cardenal José Garampi en la segunda mitad del siglo XVIII.

De esta colección, el índice 493 del Schedario Garampi es un volumen formado por 140 folios forrado con pastas de cartón duro recubiertas con piel de becerro combinada con tela azul oscura en el centro. Sobre cada página se encuentran pegadas las denominadas Fichas de Garampi, donde se le dedica a los obispos de la provincia hasta una decena de sus apartados.

En ella se puede resaltar, por ejemplo, documentos relacionados con el cardenal don Pedro Pacheco y Guevara, obispo jiennense desde 1545 a 1554. Interesantes documentos donde se puede estudiar a la diócesis de Jaén durante la época del Renacimiento.

A continuación, se mostrará el índice definitivo donde se enumeran los documentos relacionados con este ilustrísimo prelado:

Folio 8 versus.

1.°) 9 Januarii 1545. Petrus Pacecco eps. (episcopus) Pampilonensis ad Giennens. Translatus per obitum Francisci de Mendoza. Cons. (Actas Consistoriales), 108, pág. 307.

2.°) Petrus fit eps. Giennensis per obitum. A.B.; Pauli III, libro 8.° de gratia. Privileg. p. 34.

3.°) Pauli Pap. III. 1545, 20 Januarii.

Pauli Pap. III Breve quo Petro Epo Giennen. Antea Pampilon. conceditur facultat. capie¡ndi possesionem litteris non expeditis. Liber 32, Minuta Brevium Pauli III n.° 35.

4.°) 1545. Petrus de Pampilonen. ad Giennen. Translat. Vide ibi.

5.°) 5 Idus Januarii anno 11.

Petrus de Paschieccus Giennens. per obit. Francisci de Mendoza. Obi. flor. 1000. Ultima februari - S.C. 16, pág. 55.

6.°) 1545. Petrus Pacecco eps. Pampilon. transfertur ad ecclesiam Giennesem. Armad. X I, pps.

7, n.° 38, pág. 6. 7.°) 1545, 16 decembris.

De creatione Petri Pacecchi Epi Giennensis in Cardinalem. Brev. Pauli III, ep. 751.

8.°) 1545, 20 Januarii.

Petro Epo. Giennens. facultat. cap. possesion. de eccles. Br. Pauli III, ep. 22.

Folio 9 rectus. (Ver la reproducción).

1.°) 1545. Petrus eps. Giennen. Br. (Breves) t. (tomo) L. n.° 35.

2.°) Petrus Paceccus Hispanus eps. (epíscopus).

Giennen. in Concil. Trid. (= Giennensis in Concilio Tridentino). 1545, 13 Xt.°, p. 35 r. Ex Act. Conc. Trid. lib. K.

3.°) 1545. Gihenneñ. Eps. Petrus Paceus. Mart. vm. VIII, 1138.

4.°) 1548. Petrus Pacechus Card. Gihennensis.

Mart. vm. VIII, 1118, 1135. 1137, 1180.

5.°) 1549. Petrus Paceco Cardlis. eps. Gienn. Reg. Br. (Registri Brevium) 144, p. 212.

6.°) 1550. 4 cal. Julii (calendas Julii), anno 1.° (primer año de Julio III). Conserv (atio) pro Petro Card. Paceco administr. (ationis) Giennen. Br. t. 73 Bull(arum) Jul(ii) III (3).

7.°) 1550. Cal. Sept. Petro S. Balbinae, an(tea) Card. Giennen. administrandi Cath(edralis) Giennen. ind. conf. Benef. - T. 75 Bull. Jul. 3, p. 24.

8.°) 1550. Petro Card. Admiñri. Giennen. ind (ultum) conc(editur) Br. 75 Bull. Jul. 3, (p.) 24.

9.°) 1552. Gabriel de Guevara gubernator et provisor pro Petro tt.(título) S. Balbinae(e) Card. Pacecco admiñre Cath. Gienneñ. Br 76 Bull. Julii 3, p. 337.

10.º) 1551. Petro Card. Gienñ. qui cessit Cañtui. et aliis reserv(ata) pensio. T. 33 Bull. Jul. 3, p. 91 r.

11.°) 4 Julii 1550. Giennen(si) epó. datur sufraganeus e’püs. 3erleemitan.

12.°) 1553. Prid(ie) id(us) Jul(ii). Indulgentia pro fabrica Cath(edralis) Giennén(sis) essentio et amplificatio. Aloisius b(onae) m(emoriae) Epüs opus fabricae incipit. Staphanus Gabriel tt (título) S. Vitalis Card. Gienneñ. b. m. tempore Clementis 7 (septimi) continuavit. T(omo) 67 Bull(arum) Jul. 3, P. 64 r.

13.°) 17 Julii 1555, Didacus Tavera fir eps. Giennen. per translationem Petri Card. de Pacecco ad Siguntin. Cons. 109 p. 150 v.°. etc.etc.

Las demás fichas o papeletas de la columna segunda del folio 9 rectus ya se refieren a los sucesores del cardenal don Pedro Pacheco en la sede episcopal de Jaén.

viernes, 12 de febrero de 2021

La guerra contra los moriscos: El papel que jugó la capital del Santo Reino

 

Tras la conquista de Granada, los moriscos se rebelaron contra el reino cristiano por la capacidad de fusionarse la raza mora con los españoles aunque los Reyes Católicos permitiera a éstos un estado de privilegio insultante para los conquistadores. Ya Carlos I tuvo que dar en 1526 una pragmática contra los moriscos aunque nunca se llegara a ejecutar.

Los españoles temían a los moriscos porque estos se mensajeaban con los turcos y con los gobernantes de Berbería para provocar una nueva guerra en la península ibérica como vía para reconquistar lo que ellos pensaban que era su patria.

En 1560, los moros vieron cómo se les impedía tener esclavos negros y también se les restringió el derecho de asilo con iglesias y señorío. Felipe II, rey de España, ordena que en plazo de tres años deberían aprender y hablar castellano tanto en público como en privado, sus vestimentas deberían ser al estilo de los cristianos, no podían usar nombres árabes, se les prohibió el uso de baños artificiales y no podían tampoco realizar otras costumbres diferentes a las de la iglesia católica. La ira de los moriscos fue irreproducible.

Al no ser escuchados, los moros iniciaron ciertos levantamientos que no prosperaron porque las autoridades españolas estaban bien enteradas de todos sus movimientos. En 1568, sin embargo, comenzó la guerra. La capital del Santo Reino vivió pendiente, desde el inicio de la misma hasta 1571, de lo que ocurría en la ciudad de la Alhambra. Hasta cuatro compañías de combatientes viajaron a Granada para luchar contra los moros, todos estos costeados por nobles influyentes de la corte española.

Si bien en Jaén no existió lucha alguna, si es cierto que desde la misma se controlaba todo lo que estuviera relacionado con la guerra y también sirvió como destino definitivo de aquellos moriscos que deportaron de la ciudad nazarí para mantenerlos bajo vigilancia y así impedir nuevas revueltas.

En 1609, como represalia a los levantamientos, Felipe III decretó la expulsión definitiva de los moriscos españoles, siendo las consecuencias leves para la población jiennense al quedar apenas por aquella época muy pocos moriscos en la capital del Santo Reino.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Historias del ferrocarril

El ferrocarril por nuestras tierras no ha vivido un camino de rosas precisamente. La provincia siempre ha sido considerada de segunda categoría aun existiendo una industria minera importante en pleno corazón de la misma.


Todo comenzó cuando en 1856 se constituye la Compañía de Ferrocarriles Madrid-Zaragoza-Alicante (MZA). Esta empresa obtiene cuatro años más tarde el tramo Manzanares-Córdoba, dentro de la línea general de Andalucía. En 1866 la meseta castellana queda finalmente comunicada con Andalucía mediante el tramo Venta de Cárdenas-Vilches atravesando el Paso de Despeñaperros con una longitud de casi 30 kilómetros. Días más tarde se inaugura el tramo Vilches-Córdoba y en 1877 se inaugura el ramal de Vadollano con Linares. Por ese motivo se constituye en mayo de ese año la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces.

1879 fue clave para la provincia jiennense. Por fin se construyó la ampliación del ramal de Vadollano, conectando el Paseo de Linarejos con Los Salidos. De este modo, la comarca minera del norte de Linares exportaba el plomo y la plata sustraídos de las minas.

No fue hasta el 18 de agosto de 1881 cuando llega el primer tren de pasajeros a la capital del Santo Reino al inaugurarse el tramo Espeluy-Jaén perteneciente a la línea Puente Genil-Linares. A finales del siglo XIX se inauguran nuevas vías de ferrocarril, en este caso los tramos Cabra-Puente Genil, Cabra-Jaén y Espeluy-Linares.

No será hasta la dictadura de Primo de Rivera cuando la Compañía de Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) optó por aprovechar buena parte de la línea Madrid-Alcázar de San Juan para continuar desde ese punto, a través de Despeñaperros, hacia Córdoba y Sevilla.

Tras el fracaso de este proyecto se intentó llevar a cabo el conocido como Plan Guadalhorce, o lo que es lo mismo, una línea de ferrocarril que conectara Puertollano con Córdoba atravesando la serranía andaluza. Dicho plan fue refrendado en 1926 aunque no fue aprobado hasta dos años más tarde. El Ministerio de Fomento aprovechó la ocasión para contratar las obras del ferrocarril de Puertollano a Marmolejo, desde donde finalmente se empalmaría con la línea de Madrid a Sevilla.

Paralelamente a esta actuación, comienza la construcción de la línea Baeza-Utiel-Frontera Francesa, unas obras que se prolongaron en el tiempo. Ya con la llegada del Franquismo culmina la electrificación del Paso de Despeñaperros dentro de un plan de modernización que llevaría a la electrificación de todo el tramo entre Alcázar de San Juan y Córdoba.


En los años 60 comienza el declive de lo que un día fueron los años gloriosos del ferrocarril en nuestra provincia. Un informe del Banco Mundial obliga al abandono de las obras del ferrocarril de Puertollano a Marmolejo y paraliza las de Baeza-Utiel-Frontera Francesa. A continuación se cerraron también los tramos Linares-La Carolina y Linares-Espeluy.

Sin embargo, también se modernizan las líneas de tranvía de Linares y La Loma, uniendo estas mediante una estación subterránea bajo las vías de Linares-Baeza. De este modo, la ciudad minera acabó unida con las ciudades renacentistas de Úbeda y Baeza mediante un ferrocarril que sustituyó a los obsoletos tranvías. Además, en 1976, se produce la electrificación del tramo Espeluy-Jaén y también comienza un periodo de pruebas del nuevo electrotrén conocido popularmente como Platanito.

Sin embargo, en 1984, ya con el partido socialista en el poder, un Real Decreto aprobado en Consejo de Ministro provoca el cierre del tramo Jaén-Puente Genil y de la línea de ferrocarril Baeza-Utiel-Frontera Francesa. Esto, unido a la construcción del AVE Madrid-Sevilla atravesando la serranía de Córdoba, confirma el desmantelamiento ferroviario que sufre la provincia y que se mantiene en la actualidad para desgracia de los que vivimos en estas tierras.

Actualmente, la provincia espera su conexión a la Alta Velocidad a través del prometido corredor Alcázar de San Juan–Jaén, algo que a duras penas verá la luz.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Jaén en Miniatura: Maquetas que hablan de nuestra historia

 Palacio de los Duques de Garcíez y Montemar

Casa adosada al Torreón de la Puerta Noguera
Convento de la Coronada y Prisión Provincial
Pensión Martín
Iglesia de la Merced
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia

Iglesia de Santa Isabel
Palacio de la Familia de los Saenz
Puerta del Aceituno
Puerta de Martos
Iglesia del Salvador
Castillo de Santa Catalina
Arquitectura doméstica de La Carrera
Iglesia de San Eufrasio
Casa de la Familia Estabatirado
Puerta de Baeza
Alhóndiga
Casa de los Rincones
Arco de San Lorenzo
Iglesia de San Juan Pablo II
Casa de Socorro
Parador Nuevo
Convento de San Antonio
Palacio del Capitán Quesada
Iglesia de Cristo Rey
Iglesia de San Félix de Valois
Palacio de Villadompardo
Camarín de Jesús
Iglesia de San Bartolomé
Pilar del Arrabalejo
Iglesia de Belén y San Roque
Diputación Provincial
Basílica Menor de San Ildefonso
Ayuntamiento

Casa de la Familia Jódar
Casa del Chantre de la Catedral
Las Carnicerías
Cine Norte
Cuartel de San Rafael
Santa Iglesia Catedral
Iglesia de San Juan
Raudal de la Magdalena
Iglesia Parroquial de la Magdalena
Puerta del Ángel
Casa-Mirador del Doctor Eduardo Arroyo
Antigua Prisión Provincial
Casa-Palacio de los Uribe
Teatro Cervantes
Museo Provincial
Palacio Episcopal
Convento de Santa Teresa de Jesús de las Carmelitas Descalzas
Casa de la sede de el periódico El Pueblo Andaluz
Hospital de Jesús, María y José
Clínica del Doctor Cáceres
Casa de Piedra
Casa del Guarda
Casa de Comedias
Torreón Puerta del Sol
Parroquia de San Miguel
Palacete-Casería de la Familia Jódar
Parroquia de Santa Cruz
Posada del Santo Rostro
Correos y Telégrafos
Clínica Fermín Palma
Parroquia de San Lorenzo