viernes, 20 de noviembre de 2020

Jaén en Miniatura: Maquetas que hablan de nuestra historia

 Palacio de los Duques de Garcíez y Montemar

Casa adosada al Torreón de la Puerta Noguera
Convento de la Coronada y Prisión Provincial
Pensión Martín
Iglesia de la Merced
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia

Iglesia de Santa Isabel
Palacio de la Familia de los Saenz
Puerta del Aceituno
Puerta de Martos
Iglesia del Salvador
Castillo de Santa Catalina
Arquitectura doméstica de La Carrera
Iglesia de San Eufrasio
Casa de la Familia Estabatirado
Puerta de Baeza
Alhóndiga
Casa de los Rincones
Arco de San Lorenzo
Iglesia de San Juan Pablo II
Casa de Socorro
Parador Nuevo
Convento de San Antonio
Palacio del Capitán Quesada
Iglesia de Cristo Rey
Iglesia de San Félix de Valois
Palacio de Villadompardo
Camarín de Jesús
Iglesia de San Bartolomé
Pilar del Arrabalejo
Iglesia de Belén y San Roque
Diputación Provincial
Basílica Menor de San Ildefonso
Ayuntamiento

Casa de la Familia Jódar
Casa del Chantre de la Catedral
Las Carnicerías
Cine Norte
Cuartel de San Rafael
Santa Iglesia Catedral
Iglesia de San Juan
Raudal de la Magdalena
Iglesia Parroquial de la Magdalena
Puerta del Ángel
Casa-Mirador del Doctor Eduardo Arroyo
Antigua Prisión Provincial
Casa-Palacio de los Uribe
Teatro Cervantes
Museo Provincial
Palacio Episcopal
Convento de Santa Teresa de Jesús de las Carmelitas Descalzas
Casa de la sede de el periódico El Pueblo Andaluz
Hospital de Jesús, María y José
Clínica del Doctor Cáceres
Casa de Piedra
Casa del Guarda
Casa de Comedias
Torreón Puerta del Sol
Parroquia de San Miguel
Palacete-Casería de la Familia Jódar
Parroquia de Santa Cruz
Posada del Santo Rostro
Correos y Telégrafos
Clínica Fermín Palma
Parroquia de San Lorenzo

viernes, 13 de noviembre de 2020

Jaén en Miniatura: Luis Barbero

 

Luis Barbero, natural de la capital del Santo Reino, es un artesano que ya en plena jubilación recrea en miniatura nuestro rico patrimonio material, tanto presente como pasado. En su local de apenas 30 metros cuadrados, situado en el número 14 de la calle de San Andrés, podemos ver reproducciones exactas de monumentos tales como el teatro de las comedias, el antiguo colegio de San Vicente de Paúl, el Hospital de Jesús, María y José, las iglesias de Santa Cruz y San Miguel, el Ayuntamiento, la Diputación, los Baños Árabes, La Magdalena, el Pilar de El Arrabalejo y la Catedral, por citar algunos de ellos.

En total, cerca de un centenar de obras maestras que bien se merece el reconocimiento no sólo de sus vecinos, sino de toda la ciudad y de todo aquel que nos conozca. De este modo, don Luis Barbero Anguita declara su amor por la tierra que lo vio nacer y que tanto le ha regalado.

Su infancia la vivió en un rincón del casco histórico conocido como Ropa Vieja, en la actual calle Alcalá Venceslada. Cuando contrajo matrimonio se mudó primero al Barranco de la Coronada y después a la calle Maestro Bartolomé.

Su afición por la carpintería nació con tan sólo siete años, momento en el que construye sus primeras piezas de miniatura, o lo que es lo mismo, carritos, armarios, carruseles… Todo ello con la ayuda inestimable de su padre, carpintero de profesión.

A los nueve años empezó a trabajar en un taller artesanal de la calle Espartería. Pasado un largo periodo de tiempo, y tras una breve estancia en Mallorca, regresa a la capital para trabajar en la Diputación Provincial.

Al jubilarse en el año 2005 comenzó a construir su colección, comenzando por la Santa Iglesia Catedral. Gracias a los libros de Agustín Garzón y a los modelos de los hermanos Senise ha recabado la información necesaria para poder cumplir su sueño. Para él uno de sus mayores deseos sería ver su colección en un museo o en una sala de exposición o que, al menos, su local sea incluido en alguna ruta turística de la que existe un nuestra ciudad.

Numerosos políticos de todas las ideologías tanto a nivel local como provincial o regional se han interesado por su obra. Le han prometido tantas cosas que sus decepciones han provocado que Luis Barbero no espere nada de las administraciones públicas. Esperemos no arrepentirnos de perder una de las joyas más recientes de la capital del Santo Reino.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Jaén y deporte, deporte y Jaén: Real Jaén

El equipo más representativo de la capital del Santo Reino, futbolísticamente hablando, es el Real Jaén, un conjunto formado en el año 1922 y cuya época dorada la vivió en los años cincuenta cuando militó durante tres temporadas en primera división nacional.

A principios del siglo XX, don Justino Flores, prestigioso arquitecto de la época, se embarcó en un proyecto dedicado a las prospecciones mineras, conocido como Óxidos Flóres. Su sede central fue ubicada en la zona norte de la ciudad, entre la vía férrea y las huertas del actual barrio de Peñamefécit.

El personal técnico de la empresa, por aquella época, comenzó a introducir técnicas deportivas en ésta, dando lugar a los primeros equipos informales de la capital y a las primeras instalaciones deportivas de la misma.

El 13 de agosto de 1922, el doctor de medicina Juan Nogales Martínez, consigue fusionar a todos estos, formando lo que se conoció en un principio como Jaén FC, coloquialmente FC. El siguiente paso fue la federación del club un año más tarde para que este compitiera en categorías nacionales.

El 12 de junio de 1929 se reconstituye el equipo bajo el nombre de Sociedad Olímpica Jiennense, participando este en tercera regional. Cuando ascendió a primera regional, allá por 1931, su uniforme estaba formado por una camiseta roja y un pantalón azul.

Tras la Guerra Civil se reconstituye de nuevo la Sociedad Olímpica Jiennense, pero esta vez bajo la presidencia de Lisando Mena, incorporando el blanco al uniforme del equipo. En 1942 gana por primera vez en su historia la Copa Federación, al imponerse en la final al San Andrés con un marcador de 1 a 4.

En 1944, aún siendo Olímpica Jiennense, accede por primera vez a la tercera división nacional, y tres años más tarde, se inaugura en pleno centro de la ciudad el viejo Estadio de la Victoria. Por esa época, el equipo pasó a llamarse, previa autorización de la Federación Española de Fútbol, Real Jaén, desapareciendo para siempre el nombre que ostentaba.

1952 sería el inicio de una época dorada que duraría seis años. Durante esta ganó su segunda Copa Federación al vencer a la UD Orenense por 3 a 1 en el viejo Estadio Metropolitano de Madrid y durante las temporadas 53/54, 56/57 y 57/58 militó en Primera División Nacional.

Ya desde entonces no queda rastro de lo que en su día fue el equipo de la capital, luchando por pertenecer entre las categorías de segunda división, segunda división b y tercera división de la categoría nacional. No fue hasta 2009 cuando vuelve a ganar un nuevo trofeo, en este caso su tercera Copa Federación, al derrotar en la final al Rayo Vallecano B.